Si tenes tiempo de escuchar yo te disparo una señal que esta borracha y confundida, y no te viene mal. Aunque no escuches la canción yo te la escribo para vos que extraño un poco aquel infierno, así estaba mejor.
¿Que vas a hacer? Te gusta más la rabia que la realidad, pensar y no poder hablar, mirarte y no poder mirar. Anda, que vas a estar mejor? no puedo ni cuidarme yo. Estas gritando corazón, estas llorando de dolor, cada vez que tengo un poco de aire, yo te pierdo.
Dale, dame, lo que quieras. Yo te espero primavera. Dale, dame, no te pierdas, yo te cuido de mi.
Pichón de crack no sueñes mas, que te perdes si no bajas, que gambeteas y no tocas, que perfumas lo que ensucias. Es lo que hay, no es lo mejor, lo que quedaba en el cajón. Es una pena al corazón, que no comprendas la canción, que extrañe tanto tu locura, no me entiendo.
Dale, dame, lo que quieras. Yo te espero primavera. Dale, dame, no te pierdas, yo te cuido de mis mierdas.
No me abandones por favor, que estoy perdiendo la ilusión y cada noche es más difícil no perderme!!
Cada noche bailo un ritmo nuevo, es la danza de las sociedades. Cada trago mal tomado es muerte porque vivo en la cuerda floja, el cantar de las malas lenguas pone triste a mi Buenos Aires y mirarte un poco más de cerca puede ser que veas a tu ofensiva.
Voy decidido a buscarte y hoy vivo por encontrarte, nada más para pasar las malas fronteras, mañana un poco más.
Llegaste justo y ya casi no entiendo cómo cambió mi vida por completo hoy, acostumbrado a mis nochecitas,
voy emparchando mis fisuritas, ponele el sol a mis mañanitas.. mañana un poco más.
Si esta locura nos hizo comprender que la alegría no supo consolar, deja que lloren tus ojos, corazón que tu tristeza es el sol de mi ciudad y esta violencia, regalo de mi papá, me está doliendo mucho, cada día más.
Si caminar por el borde hace tanto mal, si caminado me encuentro no voy a mirar, lo dijo mi amigo que no estaba perdido. Se siente en el aire algo esta por cambiar, se sabe que sale, que nadie te regale. Espero que esperes, que esto no salga mal.
En Buenos Aires se siente, duele caminar; tengo una pata de palo, casi sin usar. Mucho más va a llevar, me dijo material, le dedique una estrofa en miles a cambio de un lugar, me dijo loco maquina de hablar.
El malo del tiempo se detuvo conmigo, lo dijo mi amigo en el verso anterior, se sabe, que sale, que nadie te regale. Espero que esperes que esto no salga mal.
Fuimos presos del amor donde nadie sale sin dolor, me condenaste a sufrir por un crimen que no cometí. De vacaciones al infierno fuimos y conocimos lo mejor... y lo peor es que... el diablo nena me lo advirtió. Vos estás mucho más loca que yo.
Jueves a la noche de la porquería y mi costado de policía, el que gobierna últimamente, está dormido, no se despierta. Está esperando el juicio a la otra parte del alma, que injustamente seguro pierdo, y después lloro por perder el control, lo pierdo todo.
Y vuelvo al infierno para ir a buscarte, y vuelvo al pasado para complicarte.
Santo gobierno de la pereza, está Dionisio que no me deja arrodillarme a los excesos de esos fantasmas que no están presos porque están sueltos, en mi cabeza, van destapando otra cerveza, van derrochando esa tristeza y empapándome de mis carencias.
La bala perdida que nunca encontraste está en tu cabeza, sacándote sangre. Para tus ojos, quiero cantarte. Salir esta noche para emborracharme, rendirme al futuro que vaticinaste. Mis madrugaditas fuertes son, como para contarte.
Vos dirás, ya sabes, toda mi miseria ya la conoces. Destapando, despacito, mi madrugadita sin calma. Más buscas, más lloras, hay una cabeza que no tiene paz. Destapando, despacito mi nochecita del huracán.
Dejáselo al tiempo, lo que necesita. Baila como siempre, volvete loquita que el tiempo transforma el ocio en el tedio. Yo extraño esas noches, corazón, no tengo remedio.
Y la tristeza te transmite en exclusiva verdad, lo que le pasa a esta cabeza, no se puede curar.
Yo tengo wonderful noches pero termino mal.
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