Yo no pedí nacer en la ciudad, donde se muere con velocidad. El incesante ruido demencial cunde en el nicho de la soledad.
Hay una mala suerte para vos: una camilla en el hospital, hay una vigilancia sectorial que no te deja de monitorear. Casi con orgullo, corazón, hoy te escribo con dedicación para que no olvides más quién manda en este lugar; para que te acuerdes quién sabe lo que vos buscas, mucho de lo que te gusta sólo yo te puedo dar.
Saquen a esos payasos, sáquenlos de la cancha ¿quién dijo que no estoy vivo? ¿quién dijo que no hay revancha? Si cada vez que te pienso siento la helada de nuestro invierno, de vez en cuando me acuerdo de vos y yo en el infierno.
Buenas noches Buenos Aires, esta noche falta el aire. Se avecinan tempestades, terremotos y huracanes.
El argumento se nos reveló, la madrugada no nos perdonó. Para variar quedamos vos y yo, presos de esta situación. Al final pensaron que lo podían controlar, no lo vas a controlar..
Caballeros, con ustedes:
”El Huracán”.

1 comentario:
Lo estructuraste de una manera en que me dio muchísima tristeza mientras leía! Después descubrí que era una canción. La foto final me desconcertó. Hermosa foto, encuadre, luz y chica! Creo que alguna vez te había visto en fotolog. Sigo explorando por acá. Un beso!
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