Tú llegaste a mi vida para enseñarme. Tú, supiste encenderme y
luego apagarme, tú, te hiciste indispensable para mi.
luego apagarme, tú, te hiciste indispensable para mi.
Y con los ojos cerrados te seguí, si yo busqué dolor lo conseguí.
No eres la persona que pensé, que creí, que pedí.
Mientes, me haces daño y luego te arrepientes,
ya no tiene caso que lo intentes... no me quedan ganas de sentir.
No eres la persona que pensé, que creí, que pedí.
Mientes, me haces daño y luego te arrepientes,
ya no tiene caso que lo intentes... no me quedan ganas de sentir.
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