"Mamá y Papá:
Bueno, obviamente tengo muchísimas cosas para decirles y no encuentro la manera. Hablando es difícil, me pone quizás un poco nerviosa verlos y me olvido o simplemente no me salen la mitad de las cosas. Me pasan muchas cosas y a pesar de que su reacción hacia el tema de mi sexualidad fue inesperado. Sé que para ustedes no es fácil, no les gusta y me lo hacen notar aunque no quieran. Siento, a su vez, que no les puedo pedir mucho más. Es difícil, para mamá, papá y para mi también. Es difícil porque se siente una persecución constante, y hablar de ella me sale. No quiero hacerles mal. Puedo optar por callarme la boca y ni siquiera hacerles saber que existe, pero no llegamos a ningún lado, porque sería absolutamente lo mismo que antes.
Ya no quiero mentirles más. Siempre me dolió eso, pero también sentí que no me quedaba opción, siempre hubiese elegido decirles la verdad... pero cuesta. Cuesta asumir como también cuesta enfrentar... los, al fin y al cabo son mis padres.
Sé que se sienten "defraudados" en algún punto, y sepan que nunca fue mi intención... Si alguna vez les mentí fue verdaderamente porque no encontré otra opción. Tuve (tuvimos) muchísimo miedo. De todo, de hacerles mal, de que nos hagan mal, de que no nos dejen vernos otra vez. No les mentí porque soy una mentirosa, sino porque a veces el miedo te lleva a ocultar. Te lleva a ocultar, ocultarte y formar una vida aparte. Te lleva a caretear cada sentimiento y cada cara, cada anécdota o simplemente una foto, un video, una canción, un llanto. Todo.
No tienen porque preocuparse por mí, yo soy feliz. Esto es lo que siempre quise y realmente haberles contado me hace muy feliz, es constante las ganas de reír que tengo y peso muchísimo menos. Créanme que si hubiese sido por mi les seguía mintiendo aunque tuviera que lidiar con muchísimas cosas, sobretodo el dolor y la tristeza que me causa(ba) mentirles, era horrible...
Ojala pudiera no hacerlos sentir así. No se si es mal, o que es lo que ustedes realmente sienten. De verdad, ojala pudiera. Por supuesto, como en toda familia siempre hay discusiones y en algunas de ellas ustedes también me hicieron sentir a mí de una manera extraña, para no decir "mal". Pero siempre acepté sus opiniones y los seguí amando porque son mis viejos. Me gustaría lo mismo de ustedes, porque más allá de todo soy su hija y nada cambia lo que sea o deje de ser. Soy la misma de siempre, con la que se puede compartir una comida, una salida, una conversación. No soy (ni somos) un bicho raro. Soy una persona completamente normal.
Por último quiero que tomen un pequeño consejo de alguien muchos años menor:
Hay cosas en la vida que no se pueden cambiar y a veces es mejor aceptar para poder seguir bien y felices que luchar contra la corriente y terminar todos electrocutados.
Los amo, Vih.-"
1 comentario:
ESA es una tormenta contra la que todavía no pude enfrentarme. Capaz siento que no tengo la fuerza aún o las circunstancias no me ayudan... but oh well...
hay un par de cosas que leí y eran como "ay no, tal cual!"... me pareció re loco identificarme con algo que fue como tan tan tuyo (y de hace 2 años).
Sos una mina muchísimo más fuerte de lo que pensás ^^
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