Y así sigue mi historia, creyendo que aprendí lo que no debo hacer y en vez de estar más seguro me acerco más a perderme. Hoy sé menos que ayer y cada vez siento menos respeto por mi vida. No tengo miedo a morirme, más miedo tengo a enfermar y yo no quiero dejar de disfrutar lo que enferma. Y si ando lejos de lo que es correcto, díganme dónde están los demás ¿dónde estás cuando me quedo solo? mas... no quiero que vengas, pero, ¿dónde estás? Ya me harté de mí mismo, de planear la razón, de planear lo que harás, de planear lo que quiero sentir.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario